Sí, la ausencia de IA ahora es una característica

Sí, la ausencia de IA ahora es una característica

por Italo Vignoli

Una de las reacciones al anuncio de LibreOffice 26.8 fue una pregunta sencilla: «Entonces, ¿que no haya IA es ahora una característica?».

LibreOffice no rechaza la inteligencia artificial de manera automática. Sin embargo, una suite ofimática utilizada por decenas de millones de personas -en escuelas, hospitales, organismos públicos, bufetes de abogados y miles de organizaciones más- no añadirá una función a su configuración predeterminada hasta que dicha función pueda ofrecerse bajo las condiciones definidas por el proyecto y de acuerdo con sus principios.

Ejecución controlada por el usuario. El usuario debe poder elegir dónde se realiza la inferencia: en el equipo local, en una infraestructura controlada directamente por él o en un servicio que haya elegido de manera independiente. Una configuración predeterminada que redirige silenciosamente las solicitudes a un único proveedor no constituye una elección.

Ningún contenido debe salir del equipo sin autorización. El contenido de los documentos es propiedad del usuario y, en muchas implementaciones, también está protegido legalmente: historiales médicos, expedientes judiciales, documentos de licitación y datos de estudiantes. La transmisión debe ser consecuencia de una decisión del usuario, no de una actividad que la aplicación realice en segundo plano.

Ningún tipo de telemetría. LibreOffice no recopila datos de uso, y esto también debe aplicarse a las funciones de IA.

Ninguna dependencia de un único proveedor. Una integración que solo funciona con la API de una empresa constituye un mecanismo de dependencia, independientemente de cómo se describa en las notas de la versión. Las interfaces deben ser abiertas y poder ser implementadas por múltiples sistemas.

Sin concesiones en el formato. El contenido generado debe estar en formato ODF, al igual que cualquier otro contenido, y debe conservar su estructura, sus estilos y su semántica. Un asistente que genere documentos en un formato propietario perpetúa la dependencia del contenido respecto de un proveedor.

Completamente opcional. La función debe poder instalarse y eliminarse, y también debe poder desaparecer de la interfaz para quienes no deseen utilizarla. Esto incluye a los administradores que implementen el software en miles de estaciones de trabajo y que, debido a las políticas de la empresa, no autoricen su uso.

Nuestra situación actual

A la luz de esta lista, actualmente no existe ninguna integración que cumpla todos los requisitos y que pueda implementarse, activarse de forma predeterminada y recibir soporte durante todo el ciclo de vida de una versión.

Esta es una evaluación del estado actual de la tecnología y de las soluciones basadas en ella, no un juicio sobre el valor del sector.

Mientras tanto, los usuarios que deseen utilizar funciones de IA pueden instalar una de las extensiones disponibles, que pueden encontrarse en el sitio web de extensiones de LibreOffice o distribuirse de manera independiente. La mayoría se conecta a un modelo que se ejecuta localmente mediante Ollama, LM Studio u otro punto de conexión compatible con OpenAI, lo que significa que el documento nunca sale del equipo.

Estas son extensiones de terceros que se encuentran en distintas etapas de madurez. Sus respectivos autores las desarrollan y mantienen, no The Document Foundation. Los usuarios y administradores deben evaluarlas como lo harían con cualquier componente de terceros: comprobar si hay configurado un punto de conexión en la nube y qué hace el proveedor con los datos que recibe.

El mecanismo de extensiones ofrece funciones de IA a quienes las desean, sin consecuencias para los demás usuarios.

Por qué nuestras motivaciones son diferentes

La razón por la que nuestra postura difiere de la de las suites dominantes tiene muy poco que ver con la tecnología.

Para una empresa que vende suscripciones, un asistente de IA justifica un aumento de precio y refuerza el argumento de mantener todos los documentos dentro de su propia infraestructura. La funcionalidad y el modelo de negocio se fortalecen mutuamente, por lo que la integración no solo resulta atractiva, sino casi obligatoria.

The Document Foundation es una organización sin fines de lucro. No hay niveles de suscripción que proteger, ventas adicionales que promover ni datos que monetizar. Esto no nos hace más sensatos que los demás, pero significa que podemos tomarnos el tiempo necesario para decidir si algo es realmente útil para nuestros usuarios, ya que no estamos impulsados por los resultados trimestrales.

Lo que viene

Los criterios que hemos enumerado no constituyen un rechazo definitivo. El sector de la IA evoluciona rápidamente; la inferencia local se está volviendo viable en equipos convencionales, y los modelos abiertos están mejorando mucho más rápido de lo que la mayoría había previsto.

Si surgiera un enfoque que cumpliera todas las condiciones, lo evaluaríamos con mucha atención.

Hasta entonces, no habrá ningún tipo de IA en la instalación predeterminada. Habrá extensiones disponibles para quienes deseen integrar funciones de IA, y seguiremos de cerca la dirección que realmente tome esta tecnología.

 

Artículo original (en inglés)

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Colaboro de manera voluntaria con The Document Foundation desde el año 2011, me ocupo de mantener el sitio en español, de este blog y también de canalizar las consultas de usuarios a los canales apropiados. Soy, además, uno de los administradores del grupo hispano en Matrix (libreoffice_es:matrix.cuates.net) y en Telegram (https://t.me/libreoffice_es).
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